La Asociación de María Auxiliadora (ADMA), fundada por San Juan Bosco en 1868, está reconocida por la Santa Sede cono una asociación laica y tiene alcance mundial. Su finalidad es ayudar a sus miembros a vivir su compromiso de vida cristiana, tomando a la Virgen María como ejemplo de vida evangélica. Se propone cultivar y difundir la devoción a Jesús Sacramentado y a María Auxiliadora, sin olvidar, como prioridades vitales y cristianas, la atención a la familia, a las actividades parroquiales, a los jóvenes y a los pobres, todo ello dentro del carisma salesiano.
Para lograr tales finalidades, los miembros de ADMA se rigen por un Reglamento, que es sencillo y flexible, adaptado a la vida ordinaria de un laico que debe cumplir con sus compromisos de trabajo y de familia.
Las obligaciones de los miembros de ADMA, son las de ser una buena cristiana o cristiano, la asistencia a las reuniones mensuales de información y de culto mariano los días 24 de cada mes, Día de María Auxiliadora. En la medida de lo posible, se pide también a sus miembros colaborar en la obra de la formación cristiana de la juventud pobre y adultos de clases populares, uniéndose así al apostolado de la Familia Salesiana.
Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia,
con alegría contemplamos y queremos imitar tu fe y tu disponibilidad en manos del Señor,
tu gratitud por las maravillas realizadas por el Padre,
tu caridad materna y tu fidelidad junto a la cruz.
Nos confiamos a Ti con amor de hijos, Inmaculada,
nos formas en la plenitud de la donación.
Auxiliadora, nos infundes aliento y confianza en nuestro servicio al prójimo más necesitado.
Te rogamos, Virgen Santísima, que nos protejas y bendigas. Amén.